Coqueteos con la ciencia

Después de mis últimos comentarios acerca de la ciencia, no dudo que alguno lector piense que soy uno de los enemigos personales de las academias y universidades. Lamento no darle toda la razón a tan perspicaz lector, tengo mis problemas con la estructura académica, sobre todo con la sobrevaloración de los certificados (títulos y anexos) y con el fanatismo cientificista, pero la ciencia sigue siendo uno de los puertos más agradables por los que he pasado. Comencé, hace muchos años, una inexistente carrera científica en las áreas biológicas. Los caminos de la vida, sin embargo, son como los de la isla de Ítaca.
Estaba yo terminando de dar mi clase (torturo ocasionalmente a unos chamacos con algo de matemáticas). Un doctor me detuvo en el clásico pasillazo, platicamos un poco de los alumnos, de los cambios en el instituto y sin saber cómo, llegamos al tema que me llevó, hace muchos años, cuando era joven y pensaba en ser un gran científico, a ese mismo edificio: el DNA, el misterioso y complicado código genético. (más…)
A veces sí se puede ver lo que no se ve
Uno de los más importantes pensadores del siglo pasado y el padre de lo que conocemos como constructivismo, Heinz Von Foerster, es el autor de una inteligente y sutil frase: “No se puede ver que no se ve lo que no se ve”.
Pero Foerster no parecía tener en mente lo mismo que Wittgenstein con su “de lo que no se puede hablar, es mejor callar”, sino más bien algo parecido a lo que Alistair Cockburn llama la “imposibilidad de la comunicación”.
El que no podamos observar, y por ello mismo comunicar, aquello que no somos capaces de observar es para Foerster el equivalente de una prueba de la importancia del observador sobre aquello que llamamos realidad, y para Cockburn el punto de partida para justificar la comunicación pragmática. (más…)
Todo depende del cristal con que se programa
Ya lo han dicho muchos, la realidad, es decir, la descripción que de ella hacemos, depende del observador. Para Foerster la realidad es una cómoda muleta que usamos para hablar de la descripción de la observación (que llamamos simplemente observación).
En un post de Marco Dorantes leo una postulación de las metodologías ágiles como ejemplos excepcionales de la aplicación del pensamiento científico al desarrollo de software, post que encontré poco después de publicar yo mismo uno en el que sostengo que las metodologías ágiles, en particular la XP, pueden verse como aplicaciones prácticas del pensamiento constructivista (constructivismo epistemológico), posición filosófica enfrentada principalmente con el positivismo: el primero postor del método científico al que hace alusión Marco.
En primer lugar, quiero decir que me ha llenado de gusto ver que no soy el único discutiendo acerca de la epistemología aplicada al desarrollo de software. Igual que Marco, estoy convencido de que una posición filosófica puede aportar bastante a las metodologías y a las formas generales de hacer software.



