El día del software libre
Pos el 20 de septiembre fue el día del software libre y los entusiastas del asunto se quejan de que la gente no los entiende, se desaniman frente a al desinterés generalizado de la sociedad por sus ideales geeks, como queriendo decirnos que, “si no los escuchamos es peor para nosotros”, “el daño nos lo hacemos nosotros”, etc.
Lo que los ideólogos del software libre han olvidado es que la gente es gente y ni Nostradamus previo que eso cambiara. La gente es gente y el software es para la gente, sea o no sea software libre, es la gente la que lo usa y es la gente la que lo compra o lo adquiere. Si el software libre no ha logrado conquistar a la gente, el problema no es de la gente, sino del software libre.
¿Qué es lo que le falta? ¿Qué es lo que no funciona? ¿Porqué prefieren pagar Windows a descargar Ubuntu? ¿Porqué, si no quieren pagar, mejor compran piratería antes que buscar la opción “libre”? Estas preguntas no son para la gente, son para los creadores y evangelistas del software libre.
Los reclamos de nuestros geeks libertarios suenan a una profunda incomprensión, pero no por parte de la gente, sino de ellos mismos hacia la gente.
Reflector cambia de manos
Me imagino que Lutz Roeder tiene mejores cosas a qué dedicarse en el equipo de Microsoft Expression Blend que mantener .NET Reflector, y aunque le deseo la mejor de las suertes nomás por ser el creador de una de las herramientas más útiles en el desarrollo de software con MS Framework .Net, igual me da un poco de tristeza saber que ahora el poderoso Reflector estará en manos de una empresa más preocupada por la rentabilidad.



