¿Nos mudamos a la Web?
Hace muchos, muchos años, en la prehistoria informática digamos, existían unas máquinas llamadas terminales tontas, se trataba de máquinas que funcionaban a modo de interface entre los usuarios y la “verdadera” computadora. La idea era tener terminales de bajo costo en los puntos de trabajo de los usuarios: cajeros, vendedores, agentes, y un solo equipo con el repositorio central de datos y de procesamiento. Todo esto habría ido tenido algún futuro si no hubiesen surgido los equipos “caseros”.
Cuando Bill Gates salió con su empresita al grito de “una PC por cada casa” nadie se imaginó realmente de qué iba la cosa. Ahora Microsoft es el monstruo de las computadoras personales y en cada casa hay mucho más que una PC. En muchos hogares hay una computadora por cabeza, y en algunos casos hay muchas más. Todas esas computadoras hogareñas no podían estar conectadas a ningún servidor central, así que se sacrificó el poder de procesamiento y de almacenamiento y se construyeron máquinas más modestas pero autónomas. Tontas digamos, pero no terminales.
En pocos años, esas computadoras todo en uno crecieron y crecieron en procesamiento y se redujeron y redujeron en tamaño. Una PDA moderna tiene una aceleradora de gráficos, salida VGA, unos 8 GB de almacenamiento, cámara video-fotográfica, teléfono y un procesador de poco menos de 1GHz. Todo eso y más en el bolsillo interno de la chaqueta.
Sin embargo, al mismo tiempo que las modestas computadoras caseras se convertían en unos monstruos para videojuegos híper-realistas, apareció Internet y de las incipientes conexiones telefónicas nos cambiamos pronto a la llamada banda ancha. Las cosas comenzaron a tomar un rumbo medio torcido en ese momento, y es que para muchos, una laptop sin conexión a Internet es sólo un remedio temporal a nuestras necesidades informáticas. La dependencia a Internet es para muchos de nosotros mucho más que por el correo electrónico, la mayor parte de nuestro trabajo lo realizamos a través de nuestras computadoras pero lo hacemos en Internet. (más…)
SOA es más que software
La Wikipedia la define como: “un concepto de arquitectura de software que define la utilización de servicios para dar soporte a los requerimientos de software del usuario.”
Platicando con un socio me di cuenta de que sigo pensando, y cada vez me convenzo más, de que SOA no es software.
Considerar la arquitectura orientada a servicios como software exclusivamente puede hacer pensar que los sistemas van a mejorar los procesos como por arte de magia, que con la ayuda de un bus de datos podremos obtener de manera automática un descubrimiento de procesos bien documentado y listo para entrar en las carpetas del ISO.
Castillos y dragones convertidos en oficinas y diagramas

Quizá usted ya lo sepa, yo no lo sabía. Resulta que los jueguitos ya tienen sus versiones “serias”. Vaya usted a saber que quiere decir eso de que un juego sea “serio”, para los que nos gusta jugar (sin la exclusividad de los videojuegos) eso de la seriedad en los juegos no tiene mucho sentido, es decir, podemos tomarnos muy en serio casi cualquier juego (es lo que hacen los niños) sin que eso signifique que lo confundamos con la realidad.
SOA y DDD como estrategias de implementación del lenguaje de negocios
Y bueno, regresando al tema del desarrollo de software y la comunicación, quiero hablar un poco de dos metodologías que me tienen ocupado últimamente, SOA y DDD.
Eso de que la cultura de negocios y los sistemas (tecnologías de la información) tengan más dificultades para entenderse que un padre con su hijo adolescente no es nada nuevo. Lo nuevo son las estrategias de “terapia familiar” aplicadas a esta tradicionalmente conflictiva relación. Digamos que la más famosa, la Gestalt empresarial, es la llamada SOA (Services Oriented Architecture), la otra, un poco menos famosa y con aires de PNL sería el DDD (Domain Driven Design). (más…)


