¿Porqué nos gusta tanto la verdad?

Alguna vez se ha preguntado porqué nos gusta tanto la “verdad”, ¿Qué le vemos que nos obsesionamos tanto con ella? Si no, entonces lo invito a hacer el ejercicio.

Hablamos mucho de ella, y no digamos que sólo los políticos y demagogos la usan sin pensar, más bien así la usamos todos, la esgrimimos todos los días hasta en las discusiones más superfluas y hablamos de ella casi en cualquier diálogo. Actuamos como si estuviésemos seguros de lo que es, no sólo creemos saber lo que es verdad y lo que no, estamos tan seguros de saber lo que es la “verdad” que ni nos lo preguntamos.

 

Aquí déjeme hacer un pequeño paréntesis. No estoy hablando de la “verdad” de la que se habla en lógica o en matemáticas, para ser sincero, creo que a estas dos disciplinas la “verdad” de la que estaba hablando no les importa en lo más mínimo, la “verdad” de la que estaba hablando y la “verdad” que en ellas se habla no tienen nada que ver y mezclar ambos discursos sin duda sería un error.

La manera fácil de salir del toro es acudir a la prima hermana de la verdad, la “realidad” o el “mundo real” y podemos decir entonces que “verdadero” es aquello que se dice y que coincide con la realidad o con el mundo real, pero el problema es que para definir realidad vamos a tener que llamar a la “verdad”, lo que nos pone en esos bonitos predicamentos estilo el huevo y la gallina.

Evitemos el problema y tratemos de definir “verdad” sin recurrir a la realidad o cualquier pariente cercano de la misma. O más bien inténtelo usted, que yo para esas cosas prefiero hacerme el que la virgen me habla antes de meterme un zarzal del que no voy a poder salir.

Y es cuando uno está en estos predicamentos que regresa la pregunta de ¿qué cuernos le vemos a la “verdad” como para tomarnos tantas molestias? Esto es, dejamos por un momento de preguntarnos ¿qué es la “verdad”? y comenzamos a preguntarnos esas cosas que a Bateson y a Foerster tanto les gustaban ¿para qué queremos que la “verdad” sea tal o cual cosa?

Si conoce la respuesta le agradeceré mucho que me la diga, si no, acompáñeme a pensarle un poco a ver si llegamos a algún lado.

2 thoughts on “¿Porqué nos gusta tanto la verdad?

  1. hola: claro que nos gusta la verdad, que no puede tener de aliados a la mentira y al engaño.
    La verdad se acompaña de la honradez y de la honestidad,sobre todo de la sinceridad .
    La hipocresía es a veces muy dificil de descubrir,porque en esta sociedad en la que nos ha tocado vivir hay un doble juego que no se nos dice la verdad,pero que tampoco se nos miente abiertamente, hay tantas mentiras que se presentan como verdades y tantos vicios disfrazados de virtudes que ya no sabemos a quien creer a qué atenernos, cómo juzgar.
    Cada cual tiene que aprender a cuidar de sí mismo, a ser su propio amigo y a evitar que otros le hagan daño.
    saludos

  2. Gracias por tus comentarios Cabugata, no tenía en mente un discurso moralista acerca de la “verdad”, pero igualmente te agradezco tus opiniones.

    Sin querer hacer juicios morales, creo que eso de no saber ya ni a quien creer es un problema que se ha visto acrecentado en el entrono de Internet, donde fácilmente surgen rumores o bromas “informáticas”. Al respecto he comentado ya sobre los libros de Peter Morville y Paul Watzlawick en un post sobre las supersticiones y la credibilidad.

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