Jan Garbarek y Deep Forest

Si usted es un aficionado al Jazz y se mantiene actualizado seguro sabe más de Jan Garbarek que yo. Si es un seguidor del New Age y de la llamada “World Music”  con buenas probabilidades conocerá a Deep Forest. Que ubique a ambos, Jan Grabarek y Deep Forest, ya está un poco más dificil, pero puede pasar, pero que sepa qué une a ambos ya es mucha suerte, aunque también puede pasar, como de hecho me pasó a mi.

Hace poco conseguí el disco de Garbarek llamado Visible World. Comencé a escucharlo con un esa emoción que dan los discos nuevos de músicos que nos agradan. Todo estaba bien, la música me agradaba, reconocía el estilo de Garbarek con ese saxofón que no sabe estar triste aunque lo esté. Todo iba, como dije, bien, pero de pronto, llegó la pieza número once: Pygmy Lullaby, y un sobresalto me recorrió completo. Yo conocía esa pieza, ya la había oído antes, no igual, por supuesto, pero era la misma música, sólo que no podía recordar dónde o con quién la había escuchado. La escuché varias veces ese día y los días que siguieron, y siempre me invadía ese sentimiento de familiaridad, siempre recordaba que había escuchado esa pieza en otro lugar, pero sin poder ubicarlo ni de manera borrosa.

A los cinco días por fin tuve la ocurrencia de buscar en Google. Es extraño cómo nuestros prejuicios nos impiden muchas veces encontrar lo que buscamos. Pensé que era poco probable que alguien hubiese escrito algo sobre piezas parecidas a la Pygmy Lullaby de Garbarek y por lo tanto era poco probable que una búsqueda tuviese algún resultado interesante. Me equivoqué.

Google me envió, como suele hacerlo, una cantidad de basura impresionante, pero entre todo ese maremágnum de blogs y tiendas de discos estaba una liga a un artículo de Steven Feld que hablaba precisamente de Pygmy Lullaby de Garbarek y de una pieza que yo había escuchado innumerables veces en casa de un buen amigo: Sweet Lullaby de Deep Forest.

Resulta que hace muchos años, en 1973, Hugo Zemp, un etnomusicólogo del Ethnomusicology Department en el Musée de l’Homme and Centre National de la Recherche Scientifique publicó un disco llamado Solomon Islands: Fateleka and Baegu Music from Malaita para la UNESCO. Una de las piezas es una cosa llamada Rorogwela interpretada con voz sin acompañamiento por una mujer llamada Afunakwa a quien Zemp no da mayor crédito que poner su nombre en la grabación. Tanto el disco de la UNESCO como Rorowela pasaron sin pena ni gloria por el mundo de las tiendas de discos, pero un día, Deep Forest liberó su versión llamada Sweet Lullaby a la que siguió la de Garbarek. Por supuesto, un poco después, Zemp demandó a ambos por violación de derechos de autor sobre una canción que el mismo reconoció como música popular y cuya autoría se pierde en la historia de Malasia o al menos en la de Afunakwa, quien no merecería ninguna ganancia si Zemp ganaba la demanda.

Pues bien, después de leer el artículo, y aún sin conocer la original Rorogwela, me siguen encantando la Pymgy Lullaby y la Sweet Lullaby, aunque ya no sé si por el parecido que las une o por su calidad musical. Ahora son, para mi, dos piezas con historia en mi historia personal.

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