La modernidad del gobierno mexicano

Hoy me preguntó mi madre que cuándo terminaba el horario de verano, ya sabe usted, esa modalidad horaria para ahorrar energía eléctrica que se ha puesto de moda en todo el mundo. Como buen usuario de Internet, decidí hacer una búsqueda rápida en Google para poder contestar la pregunta, pero resulta que Google ahora no sabía quién sabía la respuesta.

Cuando las cosas no salen fáciles, me da por aferrarme un poco más de lo saludable, así que me puse a buscar en las páginas del Gobierno de la Ciudad de México, de Presidencia, de la Secretaría de Energía… Por supuesto no encontré nada. Vuelto a Google, probando varias combinaciones de palabras, por fin di con una cosa que se llama Fide, que es el Fideicomiso para el ahorro de energía, que tiene como una sección de su página el tema del Horario de Verano.

La sorpresa fue ver que los funcionarios del Fide, para evitar que Google pudiera relacionar la página con el tema del horario de verano, pusieron el texto que indica el inicio y el fin de este, en una imagen con el enigmático nombre “titver.gif”.

Es evidente que a los creadores de la página del Fide, eso de la optimización para motores de búsqueda, la visibilidad para buscadores, la encontrabilidad y todas esas tarugadas les tienen sin cuidado. Pero no es que sean unos vanguardistas confundidos, más bien parecen seguir los usos y costumbres del Gobierno Mexicano en todos sus niveles.

¿Ha intentado usted buscar algo en los portales del gobierno Mexicano? Lo invito a que lo intente. Por ejemplo, intente conseguir el listado de escuelas registradas ante la Secretaría de Educación Pública y se encontrará qué, cuando por fin encuentre algo, serán unos archivos en PDF prácticamente imposibles de consumir por una máquina, y por lo mismo, inútiles para búsquedas, cruces y consultas a la “base de datos”. ¿Pero qué cree? Hace unos años busqué esa misma información y la tenían en archivos de Excel, no había manera de buscar en ellos desde el portal de la SEP, pero uno podía utilizar esos datos para llenar una basesita de datos y hacer las consultas necesarias, no era la mejor solución, pero sin duda era una mucho mejor que los PDF que ahora tienen disponibles.

Es curioso incluso que el famoso Moprosoft que se supone debería ser el estándar de calidad en el desarrollo de software en México, sea casi imposible de encontrar en los portales del gobierno y los sitios relativos al tema no tengan ni la manera de conseguir los documentos.

Otro caso de notar es la información relativa al Tratado de libre comercio de Norteamérica (TLC). Si usted logra encontrar la página oficial del tratado, encontrará que para cada tema tiene las ligas a los sitios de gobierno de cada uno de los países del tratado, por supuesto, la mayoría de las veces no se menciona ninguna liga mexicana, y cuando existen, muchas están rotas, otras apuntan a los portales principales de las secretarías de estado donde uno no encuentra nada o son a ONGs que sí tienen alguna información importante.

Pero más allá de la optimización para búsquedas de los portales de gobierno mexicanos, nuestros burócratas mantienen un alto nivel de automatización en el consumo de la información.

Recuerdo ahora una discusión en el Instituto Nacional de Desarrollo Social en la que se estaba definiendo el proceso de cierto trámite que las ONG tenían que realizar ante esta dependencia. Uno de los participantes hizo notar que en el trámite en cuestión, se le pedía a los representantes legales una copia “original” (eso de original es una forma de llamarle, pero los mexicanos entendemos de qué va la cosa) del acta de nacimiento, además de la CURP (intento de algún sexenio pasado para evitar que las personas tuviésemos que andar llevando copia de todo para hacer cualquier trámite) y otro montón de documentos. Varios de los presentes propusimos que se eliminara el requerimiento del acta de nacimiento, pero una persona del área jurídica nos hizo la burocrática observación: “es que en todos lados la piden, por eso la pedimos también”. Al final ya no supe qué pasó, pero puede usted ir a averiguarlo.

Los retrasos en los avisos de Hacienda son tan legendarios como modernos, hace unos días recibí una invitación a declarar un mes que ya había declarado (esas cosas pasan) hacía más de un año. Por cierto, el mentado aviso se había firmado más de un mes antes de que llegara a mi domicilio.

Recuerdo también el trámite de reemplacamiento vehicular que tuvimos hace ya unos seis años, en los que el gobierno capitalino hizo gala de modernidad escaneando todos los documentos que se presentaban y almacenando las imágenes en una base de imágenes que nadie usa porque es muy difícil buscar texto en imágenes.

No quiero poner más ejemplos para no deprimirme y no deprimir a mis lectores, pero la lista es larga, larga, larga.

En fin, que la cosa de la informática en el Gobierno Mexicano va de retaguardias en serio. Ojalá algún día los burócratas se esfuercen por hacer las cosas bien y mejor y no por salirse al menos dos minutos antes de la hora de salida.

Nota: de manera intencional no he puesto ninguna liga en este post, para que el que quiera pueda echarse el clavadito en Google desde el mero principio e intente buscar algo que el Gobierno Mexicano debiera haber publicado en algún sitio en Internet.

Y bueno, para que usted sepa cuando inicia y cuando acaba el horario de verano en 2008 y no ande batallando como yo:

Inicio: 6 de abril (ya pasó, pero bueno, por si quería saber cuándo empezó)

Fin: 26 de octubre

Cualquier otro año:

Inicio: último domingo de abril

Fin: último domingo de octubre

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