Aquí nomás de quejumbroso

Hace unos días le preguntaba a un amigo si sabía de algún grupo mexicano de jugadores de tal cosa en Internet. Me dijo que ya los había buscado, y es que mi amigo es un verdadero aficionado al género de videojuegos en cuestión. Dijo que los había buscado y que no encontró ni uno. Le pregunté que por qué no creaba él mismo el grupo, pero me respondió que no era tan fan, que no conocía tanto del asunto y que le daba flojera porque una cosa así hay que mantenerla y cuidarla.

Recordé entonces un grupo de desarrolladores mexicanos en .Net en el que estoy inscrito donde los posts casi no existen a no ser que se trate de un chamán que lee la mano y te dice el horóscopo o una compañía que pretende ser el Google del mañana vendiéndole a los incautos tiempos compartidos o algo así (no me he atrevido a entrar al sitio anunciado).

Ahora he leído el Post de Alejandro Pisanty sobre una tabla periódica puesta en videos que ofrece enseñar divirtiendo. Alejandro se pregunta:

¿qué universidad hispanoparlante puede pronto producir una traducción/doblaje de estos videos, pero sobre todo un recurso concebido en español desde su origen?

Y yo me pregunto: ¿por qué en México somos tan apáticos para organizarnos, para colaborar entre nosotros, para ayudarnos, para mejorar las cosas?

No es que desconfíe de la madera mexicana, pero es que no hacemos mucho para estar orgullosos de nosotros mismos.

Siempre esperando a que sea el otro el que haga las cosas, a que alguien más reporte el bache, el corte de luz, el robo de la casa de a lado. Siempre echándole la culpa al gobierno por no hacer las cosas, por no aumentar los empleos, por no abatir la corrupción y mientras decimos esto, nos vamos en sentido contrario en nuestra calle porque es sólo tantito y además vivimos allí, o nos las damos de inteligentes por pagar el mínimo a nuestros trabajadores y engañar a nuestros clientes para que paguen más del triple de lo que deberían.

Si buena gente sí somos, sólo que nos esforzamos mucho por disimularlo. Desde el jefecito burócrata que decidió que una oficina de la secretaría de salud merece el gasto de estar en la torre diamante en insurgentes hasta nosotros mismos cuando nos pasamos un alto o vemos como la pasa mal alguien sin molestarnos en preguntar si necesita ayuda.

Creo que ando un poco deprimido esta noche, ya mejor los dejo, que además de la crisis y los “…bueno…” de Carstens no hace falta que un ilustre desconocido venga a estar de quejoso y pesimista.

Por cierto, si usted quiere engrosar las filas de esos grupitos en la Web de mexicanos con mutismo crónico, le invito a unirse a algunos de ellos:

 Comunidad.NET.mx Una comunidad de desarrolladores .Net en la que no hablamos mucho, pero con más de un par de gente interesante.

UNAM en LinkedIn Tampoco se habla mucho, pero tenemos el pretexto de que en LinkedIn apenas se ha agregado la funcionalidad de foros y discusiones en los grupos.

Mexican Professionals Nomás no me pregunten por qué el nombre del grupo está en inglés.

Si usted anda en algún otro, le agradeceré el comentario.

2 thoughts on “Aquí nomás de quejumbroso

  1. Gracias erherzog, y sí, estoy de acuerdo que de apatía hay mucho, otro poco de egoísmo mal entendido y ve a saber qué más, el chiste ahora es encontrar cómo hacer que la gente particpe y colabore.

    Un saludo

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