Las ventajas del desacuerdo

Eso de la tolerancia es un tema un poco demasiado amasado por los medios y los políticos, tanto que lo han convertido en una panfletearía sin valor.

Más allá de las modas de políticos y televisoras, la tolerancia tiene lo suyo, y lo suyo está precisamente en el ser diferentes, en el desencuentro y en el desacuerdo.

No soy supersticioso, pero en este caso no es sólo un decir el decir que me considero un tipo con suerte por tener tantos amigos tan inteligentes con los cuales estar en desacuerdo. No hay nada más productivo para el mundo de las ideas que el desacuerdo con una persona inteligente que está dispuesta a jugar el esgrima de la argumentación.

El desacuerdo en sí es más o menos inútil, es la pelea de discursos, el querer convencer al otro de que uno tiene la razón, lo que da verdaderos frutos, y no sólo se trata del cliché del discurso enriquecido con las palabras del oponente, sino sobre todo, que uno mismo se ve obligado a pensar con cuidado las ideas que defiende. Mucho peor que reconocer que uno no tenía la razón es reconocer que estaba uno en una necedad descuidada.

Hace poco estaba en una discusión acerca de cómo debíamos continuar un desarrollo de una aplicación. La discusión comenzaba a tensarse, un amigo y yo nos fuimos enfrascando, cada vez con más pasión que sensatez, en un par de detalles irreconciliables del modelo del sistema. La discusión terminó en algún punto cuando alguno de los dos decidió que no era tan importante seguir con el tema y nos decidimos por una de las dos opciones. Te gané! dijo uno de los dos. No importaba después quién había ganado el debate, sino que, cualquiera de las dos posibilidades había sido pensada con cuidado por uno de nosotros y que ambos conocíamos más o menos a fondo las ventajas y desventajas del camino elegido.

Ese desacuerdo nos llevó a pensar y ponderar nuestra propia sugerencia, nos obligó a enterarnos de las ventajas y desventajas de la propuesta contraria y nos dio la tranquilidad de qué, no importaba quién ganara esta vez, el sistema andaba en un camino desyerbado.

Como nota al pie, vale decir que con este gran amigo en cuestión, tengo muchos y muy fructíferos desacuerdos casi a diario. Si en todo estuviésemos de acuerdo, sin dudas seríamos tan amigos como ahora, pero nuestra amistad no sería tan provechosa para las ideas de ambos.

Mientras escribía este post recordé una canción de Lluís Llach, aquí les dejo un pedacito nomás por el puro gusto de compartir:

Diferents en la pell i en la parla,
ens feu rics quan no sou com nosaltres.
Ens donem lo divers
compartim lo distint
i volem l’univers per conviure un destí

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s